Ballantines True Music Festival triunfa en su primera edición

Llegaba el día en el que comenzaba el Ballantines True Music Festival. Los días previos, no lo vamos a negar, la comidilla entre todos los asistentes era que si un formato tan innovador funcionaría. Recordemos que los conciertos no sucederían en un recinto único, si no que estarían repartidos por distintas salas del centro de Madrid. Pero vayamos por partes.

Coautores: David Moya y Laura Rosa

DÍA 1

Muchos grupos y poco tiempo, pero la elección para nosotros era clara. Ese día empezaba con Mucho en la Sala El Sol, lugar al que Martí y los suyos llevaron su mandanga cósmica particular e hicieron que pasáramos un buen rato con temas como El león de tres cabezas o Grupo revelación. El concierto terminó y nos tocaba correr hacia la calle Arenal.

Ya en la Joy Eslava nos disponíamos a ver a The Vaccines. ¿Sinceramente? Les estaba dando una segunda oportunidad, ya que el año pasado en el FIB me decepcionaron enormemente. Menos mal que les di dicha oportunidad, porque el grupo liderado por Justin Young estuvo espectacular. Una fiesta de principio a fin con temas como Wetsuit, Bad Mood y el esperado If you wanna.

Para cerrar la noche, decidimos pasarnos por la Sala Arena para ver a WAS. Su dance rock tan marca de la casa de los de Getxo fue el cierre perfecto. No podíamos más.

DÍA 2

Empezamos el segundo día del festival desde bien temprano esperando a Sunset Sons para no perder un buen plano. El grupo, que pisa la capital por segunda vez, aunque se pasan prácticamente todo el año entre Francia y San Sebastián, no defraudó: pudimos escuchar las canciones de su disco Very Rarely Say Die que tan buenas vibraciones trasmiten y, como ellos mismos nos contaron al finalizar el concierto, escuchamos en primicia tres de las nuevas canciones de su próximo álbum.

De forma simultánea en la Sala But teníamos a Belako, y claro, no nos los perderíamos por nada del mundo, y menos sabiendo que hay un disco a la vuelta de la esquina y podía caer algún tema nuevo. Y así fue, junto a su habitual repertorio, dejaron caer algún tema del nuevo trabajo que verá la luz en septiembre. Como siempre, los de Mungia estuvieron enormes.

Corrimos desde la Joy Eslava en la calle arenal a la sala Costello Club en la calle Caballero de Gracia para disfrutar de un concierto íntimo y que sin duda no dejó indiferente a nadie del cantautor inglés Sam Fender. Con una voz única y una mirada penetrante consiguió sumergirnos en su música, de la que esperemos volver a saber pronto por nuestro país tal y como prometió el cantante.

Y sin perder un segundo, volvimos a la sala Joy Eslava para disfrutar de uno de los mejores conciertos del festival. El dúo de pop alternativo Oh Wonder consiguió poner en pie a toda la sala con su buen rollo y sus canciones de su primer disco, aunque no perdieron la ocasión para presentar algunos temas de su nuevo álbum Ultralife que saldrá a la venta el 16 de este mes.

Pero mientras ocurría todo esto, teníamos más conciertos, como el de los sensacionales The Royal Concept en el Teatro Barceló. Los suecos hicieron bailar a todos los asistentes, especialmente con su On our way. Pero de forma inmediata nos volvimos a la Sala But, El Columpio Asesino estaba de vuelta, y ya había ganas, tal y como se pudo notar entre los asistentes. Con un setlist que se hizo bastante corto, hicieron cantar a todo el mundo, especialmente llegado el momento de Toro.

Había ganas de verbena, y no se nos ocurrió otra forma mejor de terminar el festival que con un concierto de Carlos Sadness. En los últimos conciertos en festivales me daba la impresión de que el catalán había perdido las ganas de tocar y esa sintonía con el público que tanto le caracterizaba. Así que me alegró ver que esa magia no se había perdido, su concierto fue una fiesta de principio a fin, en el cual llegó a tirar una pequeña puyita a su amiga Dulceida. Tras su concierto, dejó caer que probablemente la próxima vez que vuelva a la capital, será con nuevo álbum bajo el brazo.

Al final, el Ballantines True Music Festival no estuvo tan mal. Un festival diferente, con música de todo tipo. Esperamos la edición de 2018 con muchas ganas. ¡Enhorabuena!