Así vivimos la novena edición del Low Festival de Benidorm

Termina una novena edición del Low Festival de Benidorm, con Pixies y L.A. como grandes protagonistas del viernes, Neuman y Franz Ferdinand del sábado y Mando Diao y Fangoria del domingo.

Un total de 83.000 personas se dieron cita en la ciudad de los rascacielos desde el jueves hasta el domingo, llenando la ciudad de Lowers y música indie.

Lo mejor, aparte de que la ciudad que es capaz de albergar a tanta gente en tan poco tiempo, las no aglomeraciones en los conciertos al no saturar el aforo, y los grandes nombres de la música internacionales como Pixies, Nada Surf, Franz Ferdinand, The Hives o Mando Diao, así como la apuesta por los grupos nacionales, tanto de los que están empezando como de grupos consolidados en la escena local.

Lo peor, ciertos aspectos de la organización, sobre todo en el primer día, con los accesos al escenario principal y el cambio de dinero por Tuents, y es que venimos de estar en uno de los mejores festivales del panorama nacional como es el BBK, y este Low nos pareció un tanto caótico en estos dos aspectos.

Viernes:

Llegamos al recinto mientras Shinova iba terminando su concierto, bajo un sol de justicia. Los de Berriz nos dejaron un gran sabor de boca, nunca los habíamos visto en directo, pero su sencillez, su actitud y sus canciones suenan épicas y emotivas en directo. Reconocimos su hit Para Cambiar el Mundo, y el fin de concierto con la mítica A Treinta Metros con lluvia de confeti nos cautivaron. Esto pintaba bastante bien, aunque el sonido en el escenario Matusalem dejaba bastante que desear.

Era hora de estrenar el escenario principal donde unos Full solitarios iniciaban un concierto muy puntuales. Habéis leído bien, lo empezaron sin público, así, tal cual. La razón fue que “por razones de seguridad” (yo diría de inseguridad), sólo habilitaron una entrada, perdón, media, para entrar al recinto del escenario Estrella Damm que como muchos ya sabéis es un espacio acotado, ya que engloba un campo de fútbol, pista de atletismo y gradas a ambos lados. Bien, pues abrir sólo una compuerta del acceso en un lugar donde supuestamente caben 25.000 personas, a tan sólo un minuto antes del comienzo del concierto, hizo que se produjera un embotellamiento importante para acceder a él. Lo peor es que el resto de la jornada tuvimos que sufrir esa pesadilla en cada uno de los conciertos del escenario principal. Bochornoso.

Poco a poco, la gente iba consiguiendo entrar ante el estupor de los de Sevilla, que tuvieron la gran responsabilidad de inaugurar este escenario. Para ello, nada mejor que dar lo mejor de sí mismos desde el primer momento.

Javi Valencia se dejó la voz en el escenario, y sacó lo mejor de todos los Full-eros, que vimos eran muchos, desde el primer momento. Aunque no soy una gran seguidora de la trayectoria del grupo (no se puede seguir a todos los grupos que pasan por todos los festivales a los que asistimos), tengo que reconocer la verdad que me recordó (sí, ya sé que las comparaciones son odiosas), bastante a Viva Suecia, y tampoco nos entusiasma este sonido así que decidimos cambiar de escenario.

Decidimos pasar por el espacio Jägermusic, que tantas alegrías nos daría ese día. Allí JOTAPOP estaba dándolo todo, pinchando temas de Los Planetas, Oasis o The Beatles,…..disfrutamos un montón bailando mientras esperábamos a VULK, una de nuestras bandas favoritas del momento.

Un sonido terrible, el de este escenario, en el que se escuchaban los ecos de los conciertos del resto de escenarios. La hora tampoco ayudaba a los de Bilbao, las 21:00h de la tarde en Benidorm, esto es, aún con claridad, y simultáneamente con Corizonas. Eso sí, VULK decidieron que no iban a venir desde Bilbao a Benidorm para nada, y un poco cabreados porque a veces se escuchaban más a Corizonas que a ellos mismos (“Putos Corizonas” decía Andoni), decidieron poner toda la carne en el asador y reventar guitarra, bajo y batería. A pesar de que el sonido era infinitamente peor, la entrega fue mayor que en el pasado BBK Live, y pudimos disfrutar de los temas de Beat Kamerlaanden, y de los hipnóticos bailes de su líder. Como dirían los chicos de Pantomima Full, que por cierto andaban por allí, “si os perdisteis a Vulk, os perdisteis el mejor bolo del Low”. Y es que atrajeron entre el público, a otros artistas como King Cayman, Kaixo, o a los chicos de Kokoshca.

Hasta que no terminaron Vulk, no fuimos a ver a Corizonas quienes ya estaba en el escenario WIKO demostrando que su Nueva Dimensión Vital funciona igual de bien en Benidorm que en Valladolid. La unión entre estas dos bandas ya está más que consolidada y además de presentar los temas de su último álbum no faltaron Piangi con Me o I Wanna Believe, entre otros. Pero, a pesar del buen hacer de la banda, mención especial para los momentos de trompeta, y del carisma de Javier Vielba, observamos a un público más bien poco receptivo, tal vez debido al sonido que no acababa de ser lo suficientemente bueno. Y eso la banda lo notó, porque tampoco fue muy especial la comunión con el público, cosa que nunca suele ocurrir en los conciertos de Corizonas. Una pena, porque podía haber sido un bolazo. Nada que ver con el siguiente concierto de este escenario de la mano de L.A.

Los mallorquines dieron, desde mi punto de vista, el mejor concierto del escenario WIKO de la jornada del viernes, con un sonido muy bueno, y con la presentación de su último trabajo King of Beasts que en combinación con temas como la maravillosa Dualize, reinterpretada con una fuerza extraordinaria, nos hicieron disfrutar de verdad por primera vez en este Low. Live It All Behind, es una exquisitez, y Luis Alberto y el resto de la banda, tienen una calidad que ya quisieran muchas bandas. Los rifs de guitarra de Pep Mulet en temas como Helsinki son una maravilla y siempre lo decimos pero estamos ante una banda que si fuera americana estaría a la altura de Band Of Horses, por lo menos. Lo mejor es que nunca dan un concierto igual a otro, porque tienen la gran capacidad de reinterpretar sus propias canciones de diferentes maneras, y eso nos encanta.

Antes de L.A, llegaría el turno de Dorian, en el escenario Estrella Damm. La verdad es que estaba hasta la bandera, y es que los seguidores de Dorian son muchos, además la banda no suele decepcionar, ya que su set list lo tienen muy bien programado, con temas infalibles como Verte Amanecer, La Mañana herida o Cualquier Otra Parte. Y ojo, lejos de criticarlo nos parece todo un acierto, ya que la gente a los festivales viene a eso, a disfrutar con los mejores temas de las bandas. Tampoco dejaron pasar la oportunidad de presentar su último single, Hasta Que Caiga el Sol, y como no, el momento álgido llegaría con Tormenta de Arena, donde por fin vimos al público, bastante parado durante toda la jornada, reaccionar. Cabe destacar un gran sonido que horas más tarde aún sería mejor, si cabe de la mano de Pixies, y una gran puesta en escena. Si alguien sabe dotar a sus conciertos de momentos épicos, esos sin duda son Dorian.

Sin duda alguno, los que se merendaron, o mejor dicho, se cenaron el Low Festival fueron Pixies. Y es que el grupo llegó con un sonido impecable, y con Frank Black y Paz Lenchantin con las voces y las guitarras a pleno rendimiento. Dieron un concierto redondo, con temas como Here Comes Your Man, Caribou, Havalinna, Monkey Goes To Heaven, o el esperado Where Is My Mind, interpretado de manera diferente, a algunos incluso les costó reconocerla. Llegaron sin set list, y vinieron a hacer lo que mejor saben hacer, que es tocar, y presentarnos algunos temas de su último álbum Head Carrier. Un set que, a nuestro criterio, les quedó redondo en el que para terminar, a pesar de que todos esperaban el tema Gigantic, ellos optaron por despedirse con Into The White. Enormes Pixies, enormes sus guitarras, y sus voces, así como su actitud, allí vimos que sigue vivo el espíritu de los 80 y del punk, y eso nos encantó. Si tuviéramos que resumir este concierto con tres palabras serían: Sinónimo de Calidad.

No pudimos resistirnos a ver a FAVX en el escenario Jägermusic, y es que el grupo formado por Nicolás, Marcos y Daniel y su gamberrismo, nos hacía falta en esta jornada. Se solaparon durante un rato con los Pixies, pero a ellos les daba igual, iban a tocar, a disfrutar y a darlo todo. La joven banda en tan sólo 25 minutos y ante muy pocos espectadores, se lo pasaron en grande tocando temas refrescantes, entre garaje y punk muy asumidos en guitarras y revoluciones, por fin. Eso sí, otra vez oyendo a Pixies de fondo, por la orientación del escenario, pero qué mas da, si hasta Marcos se atrevió a tirarse al público, en el que no se contaban ni 20 personas en primera fila. Enormes. Apuntad este nombre FAVX junto a VULK, van a dar mucho de qué hablar.

Para terminar la jornada del viernes, volvimos al escenario Estrella Damm, para ver la propuesta de La Casa Azul.

Podría ser Peor dio el pistoletazo de salida a una fiesta de baile, y de buen hacer, de parte de Guille Milkyway y compañía. La puesta en escena siempre ha sido el fuerte de La Casa Azul, y en esta ocasión no podía ser de otra manera, con proyecciones en cada tema. No más Myolastán y Chicle Cosmos pusieron a bailar a todo el recinto, hasta que llegó un momento de calma, con problema técnico incluido, que en seguida solventaron, con Como Un Fan, tema que Guille interpretó solo, casi pareciera que desnudando su alma, al piano, El baile volvería en seguida con La Fiesta Universal, y ya no acabaría hasta la coreadísima La Revolución Sexual. Podrá gustarte más o menos, pero hay que reconocer que La Casa Azul son expertos en esto del divertimento y de hacer que la gente pase un buen rato.

Así, con el cansancio acumulado de un largo viaje hasta Benidorm, decidimos dar por concluida la primera jornada del Low festival.

Sábado:

El sábado, el escenario Matusalén tenía una gran programación con grupos como The New Raemon y McEnroe, Neuman, Viva Suecia o Los Punsetes, y pasamos allí buena parte de la jornada a excepción de los momentos en que tocaron Franz Ferdinand y de The Hives.

También desde la organización decidieron poner dos puntos de entrada al escenario Damn, que tantas quejas les cosechó el primer día. Por lo menos, el Low escucha y soluciona, no está mal.

A las 19:30h de la tarde en uno de los días más calurosos del Low, bajo una solana infernal, les tocaba inaugurar el escenario Matusalén a The New Raemon y McEnroe. El calor era tal que a Ricardo se le derritió literalmente el afinador de guitarra, anécdota que le ocasionó algún problemita, y le sirvió a Ramón Rodríguez para bromear, saliendo del paso muy airosamente.

Dividieron el concierto en dos partes. En la primera presentaron su trabajo en común Lluvia Y Truenos, y en la segunda para interpretar temas de cada uno de ellos. Un concierto muy especial, en el que todos sufríamos al ver que Ramón no se quitó la cazadora vaquera que llevaba en toda la tarde.

Cuadratura del Círculo, Lluvia y Truenos, esto es una maravilla y qué decir de la banda, con mención especial a la percusión de Marc Clos, con infinidad de aparatos de percusión que simulan la lluvia, también la marimba suena maravillosa y le dota a este set de una atmósfera muy especial. En la segunda parte Reina del Amazonas, La Palma, Rugen las Flores, esto nos basta para confirmar que no podíamos haber empezado mejor esta segunda jornada.

En ese mismo escenario, una hora después, tendría lugar otro de los conciertos más especiales del sábado, el de nuestro adorado Paco Román, al frente de Neuman.

Hay que decir que el sonido en un primer momento no era el mejor, pero poco a poco, medida que avanzaba el concierto, y con cada acorde las guitarras de Paco iban sonando cada vez mejor. Si bien echamos de menos temas de su inminente nuevo álbum como Star Boy o I Love You, lo que sucedió allí con temas com Battle Starship, Hell, Turn It, So Beautiful (como este concierto, qué bonito lo hacen), o la maravillosa Sin Fono, con ese piano que parece haber sido afinado a propósito, por lo bien que suena, fue mágico. Paco es un bestia, y cada canción va in crescendo hasta dejarnos exhaustos. Madre mía, la emoción me embarga, y perfectamente podría haberme ido ya del Low, simplemente espectacular. ¡Gracias Neuman!

Antes de vivir este momento, descubrimos a las chicas de Agoraphobia en el escenario Wiko. El quinteto gallego puso patas arriba este pequeño espacio, y dieron una lección de lo que es el dirty rock, y de que hay vida más allá del clásico indie rock de grupos como Full o Viva Suecia que nos parecen un poco de más de lo mismo. Nosotros desde aquí decimos :Viva Agoraphobia!!

 

Un poco más tarde en ese escenario también darían otro gran bolo Las Odio. Un directo desenfadado el de estas chicas haciendo un punk un tanto folclórico, geniales. Eso sí, el horario no las hizo justicia porque poco después de comenzar su actuación comenzarían Franz Ferdinand en el escenario Damm.

Antes de Franz Ferdinand en ese mismo escenario, estarían los primeros cabezas de cartel del día, Sidonie. Los catalanes atraen a numerosísimo público que está deseando ver a El Peor Grupo del Mundo. Carreteras Infinitas, El peor Grupo del Mundo, El Incendio o El Bosque, que alargaron yo diría que en exceso, formaron parte de un concierto correcto, que nos dejó un tanto descafeinados, como harían al día siguiente Lori Meyers.

Llegó la hora de Franz Ferdinand. Alex Kapranos con mechas californianas verdes en las puntas del pelo, vestido elegantemente para la ocasión y los suyos parecía que se iban a comer el mundo ya que arrancaron con The Matinee, pero en seguida observamos que faltaban revoluciones en las canciones, que estaban tocándolas más lentamente, y eso se sucedió a lo largo de todo el concierto. Lo corroboramos con Know Your Enemy, pero sobre todo con Take Me Out, momento, en el que se desató la locura, pero que de verdad, no tenía la potencia que debería. En el BBK Live de hace 3 años, la banda aún con Nick McCarthy dio un bolazo, y aquí esperábamos algo similar, pero no. ¿Se nos estarán haciendo mayores o realmente Nick era imprescindible?.This Fire puso punto final a un concierto falto de potencia, pero a nosotros nos faltó ese fuego que nos hiciera vivir un concierto incendiario. Algo que casi lograrían The Hives, aunque tampoco del todo.

Menos mal que Los Punsetes no defraudaron. Ni ellos, ni el modelito de Ariadna. Viva, su último disco funciona genial en directo, así lo comprobamos en la pasada edición del BBK Live, y más aún lo hicieron en este LOW. El set list diríamos que fue prácticamente igual, con Mabuse dando inicio al set, pero en esta ocasión con la banda más cómoda, y con mayor entrega, sobre todo de Manuel a la guitarra, puesto que dado el hieratismo de Ariadna, es difícil apreciar este matiz en ella. Lo que más nos llamó la atención fue el impresionante sonido, y también los visuales que llevaron. Cortos con una estética super bien cuidada, videojuegos de carreras, dibujos animados, de las mejores puestas en escena que hemos visto de grupo nacional en lo que llevamos de Low.

Llegaba el turno de los suecos The Hives.

Salían ataviados con sus trajes blancos y negros, impolutos como siempre y pusieron en marcha el reloj que debía hacer estallar la bomba como bien dice su canción Tick Tick Boom, tema que dejaron para acabar un concierto que aunque comenzó muy bien con la mítica Come On, a medida que iba avanzando, iba perdiendo fuelle, ya que está muy bien que el líder de una banda se dirija al público, pero es que la verborrea de Pelle Alqmvist se iba haciendo cada vez más cansina repitiendo hasta la saciedad eso de Hola Benidorm, We Love Benidorm, Qué tal estáis, Low Festival, y así perdiendo a medida que avanzaba el concierto a veces hasta más de 2 minutos entre canción y canción. Eso sí, hay que reconocer que en las canciones la entrega era total y la descarga de hits y de electricidad era considerable sobre todo en temas como Hate to Say I Told You So, o Walk Idiot Walk. A la gente, parece no importarle y hasta le hace gracias tanta charla entre canciones, a nosotros nos cansa un poco. Preferimos la actitud de Pixies, esto es, llegar, tocar lo que les diera la gana, y dejarse de tonterías, hecho que hubo gente que criticó por aquello de tener poca comunicación con el público.

Domingo:

Llegamos al recinto pasadas las 20 h de la tarde, y pensábamos acercarnos a ver a Anni B Sweet, pero en el escenario Jägermusic había montado un festón gracias a Me & The Reptiles. Una original propuesta de Dj, con directos de guitarra y violín, que acompañan a temas como The Drums de The Ting Tings, Lo que más nos sorprendió fue que los dos músicos corren con su guitarra y violines por todo el escenario, se suben donde pueden, en una propuesta divertidísima, con grandes temas que hicieron que se nos olvidara que ya había empezado Triángulo de Amor Bizarro en el escenario Matusalén, y es que de allí no se iba nadie, al contrario, cada vez llegaba más gente, geniales estos chicos reptilianos.

Dada la hora y la cercanía del escenario WIKo, decidimos acercarnos a ver a NUNATAK, un grupo que apenas conocíamos, pero que nos ganó. El sexteto de Murcia viene a presentar su segundo álbum Nunatak y el Pulso Infinito, y precisamente, un pulso es lo que tuvieron que hechar en este Low ya que les hicieron coincidir en horario con Lori Meyers, pero desde aquí podemos decir que para nosotros el pulso lo ganaron los murcianos. Su directo nos ganó, gracias a la variedad de registros y a canciones épicas. Nos ha encantado, y así , encantados, nos fuimos hasta el escenario Estrella Damm a ver uno de los conciertos que más descafeinados nos dejaron, el de Lori Meyers.

Eran uno de los cabezas de cartel del domingo, y el escenario y la escenografía así lo demostraban. En La Espiral, su último trabajo, no es que sea un álbum muy de disfrute en festivales, sino más bien para disfrutar en sala, o en un concierto en una azotea, como tan de moda se está poniendo este tipo de sets últimamente. Y claro, defender tu último disco está muy bien, pero hacerlo con acierto en un festival es un tanto complicado. Por eso, el mix de temas como Vértigo I o Evolución, con Planilandia o Luciérnagas y Mariposas nos hizo ver un concierto más pensado para un set de teatros, que para festival. Más aún siendo el tercer y último día del Low, donde el cansancio ya hace mella, y nosotros por lo menos, necesitamos un buen chute de energía que nos ayude a seguir hasta altas horas queriendo disfrutar con mas música. Pero no, siguieron con El Tiempo Pasará y la intimista Eternidad. Por eso, cuando sonaron Siempre Brilla el Sol o Mi Realidad, la energía que se respiraba no era la de saltar y bailar como locos, sino de recibirlas de una forma más sosegada. Hasta a Alta Fidelidad que fue la que puso punto y final al concierto, le faltó eso precisamente, alta fidelidad.

Menos mal que en pocos minutos llegarían los suecos Mando Diao, esta vez si, con un gran hacer, y nos sacarían de ese estado de aletargamiento. Ellos sí supieron mezclar perfectamente temas de su último álbum Good Times, con los clásicos de siempre.

Para arrancar qué mejor que Down in The Pass y All the Things. La banda poco aguantó con las camisetas puestas, y es que ellos sí supieron incendiar al público con temas como You Got Nothing on Me de su álbum Give Me Fire. La marcha del frontman Gustaf Norén, no parece haber afectado al directo de Mando Diao, que con una banda casi nueva al completo, sabe dar al público la dosis de rock and roll y de electrónica necesaria para no perder ni un ápice de intensidad. Ese momento de electrónica llegó de una forma muy curiosa, ya que tras la gloriosa Gloria donde el líder Björn Dixgard se sentó en la valla de separación del público y del escenario para tocar y sentir de cerca al público, que se desgañitó cantándola, la banda al completo salió y en ese momento entraron dos mesas de mezclas. Inmediatamente los 5 miembros se pusieron a los mandos como en una sesión de Dj, para dar paso a Sweet Wet Dreams. ¡Vaya momento! El sonido suena espectacularmente bien, y la voz de Björn mejor aún. Increíble lo de estos chicos, la esencia de los Mando Diao de siempre no se ha perdido, y para demostrarlo nada mejor que dar a la gente lo que tanto ansía: Dance with Somebody. Esto es una locura. Estamos en primeras filas y no hay nadie que no esté bailando, por fin un grupo que nos da eso que buscamos en los festivales. Descargas de eléctricos, riffs de guitarras, calidad en sonido, mejor actitud, un gran set list y una gran comunión con el público sin necesidad de media hora de palabrería.

Para los bises nos dejaron con la también bailable Good Times, a pesar de que, según nos confesaba el líder habían pasado por tiempos difíciles, pero ahora estaban felices, y para el broche final dejaron su último álbum Shake. Increíbles los suecos, de lo mejor del Low.

Rápidamente, sin tregua, fuimos hasta el escenario Wiko, porque allí por fin íbamos a poder volver a ver a otra de nuestras bandas favoritas, los pamploneses El Columpio Asesino.

Arde Babel daba inicio a un concierto que se caracterizó por un sonido increíblemente alto en los tres primeros temas. Hasta molestaba, de todo lo que retumbaba la batería. Pero era la hora perfecta para disfrutar de las afiladísimas guitarras y del sonido oscuro de la banda. Poco a poco el volumen del sonido, aunque alto, se fue equilibrando para entonces notar cómo nos disparaban esas guitarras afiladas al ritmo de la batería. La lombriz de tu cuello nos hace subir las pulsaciones, que recuperamos en A la Espalda del mar, con la maravillosa voz de Cristina y con esos samples hipnóticos. El escenario poco a poco se fue abarrotando y todos entramos en la atmósfera de oscuridad que caracteriza a los conciertos de los de Pamplona.

No se olvidaron de grandes clásicos como Perlas, Vamos y su primer gran éxito Edad Legal. Esto es un no parar de bailar, y para no dejar de hacerlo, y dar un concierto que se nos hizo increíblemente corto, la gran Toro, como broche final, tema que mas tarde volveríamos a escuchar de la mano de Fangoria.

Y precisamente Fangoria fue nuestra siguiente parada. Por aquello de salir de un escenario, llegar al otro y esperar para entrar al escenario Damm, perdimos varios inicios de conciertos. Uno de ellos fue el de Fangoria, al cual llegamos tras 10 minutos del inicio. Llegamos hasta un punto con buena visibilidad, y observamos gente de todas las edades entregados al baile. Alaska y Nacho Canut saben que esto es un espectáculo y saben que la gente viene a pasarlo bien, así que cuidan sus shows al más mínimo detalle. Unos bailarines increíbles, que acompañaban a Alaska en las coreografías, una puesta en escena y un sonido increíblemente bueno y sus grandes hits. Porque aunque no quisieron dejar pasar la ocasión de presentar acciones de su último álbum como Polimetría Sentimental, nos dieron lo que todos esperábamos, una buena dosis de clásicos como Desfachatez, que siempre dedican a la gran Sara Montiel o A quién le Importa, con la que todo el Low estalló en un fiestón, y es que, ¿quién puede resistirse a semejantes temas? Se despidieron por todo lo alto con Bailando que incluye Miscelánea de canciones para robótica avanzada, con injertos de Bailando de Astrid (versión de una versión de ParadisioToro de El Columpio Asesino o del Yo Quiero Bailar toda la Noche que popularizaron Sonia y Selena. Y sí, bailamos, y vaya que si bailamos, un gran concierto de Fangoria, y es que hay que reconocer que lo hacen espectacularmente bien, y nadie se puede resistir a sus clásico, y si, somos todos muy indies, pero todos nos sabíamos la de Sonia y Selena, y todos la bailamos.

 

Y si de fiesta y espectáculo hablamos, y siguiendo con el estilo kitsch y almodovariano, en el que nos había sumergido Fangoria, no quisimos perdernos el fin del LOW con los gran Ojete Calor. Sabíamos que no íbamos a ver a una gran banda con frontman con voces espectaculares. íbamos a ver diversión, y performance , y eso precisamente es lo que saben ofrecer como pocos Ojete Calor. Salieron con su ropa de concierto, esto es Carlos Areces con vestido rosa de volantes, con capa de peluche verde y sombrerito, y Aníbal Gómez con su chaqueta de ante de flecos y falda rosa. En una pantalla, proyectaban los vídeos musicales del grupo, con letra incluida para que pueda cantarla todo el mundo y en la otra veíamos las imágenes del concierto. Lo de los vídeos de la banda fue todo un acierto, ya que son divertidísimos, y entre mirar a la pantalla y mirar al escenario, el entretenimiento estaba servido. Cero sesenta, Madrid-Bilbao-Bollo, el nuevo single, Vete a tu Casa versión del hit de Gala Freed From Desire, Cuidado con el Cíborg, Qué Bien Tan Mal, Viejoven y Tonta Gilipó, acompañadas todas y cada una de ellas con los sarcásticos comentarios del dúo, nos hicieron disfrutar de un gran rato. Puede que mucha gente no tuviera ni idea de lo que iban a ver, porque aunque la mayoría cantábamos y botábamos igual que con los suecos Mando Diao, otra gente no daba crédito a lo que veía, y no podían evitar ver el concierto estupefactos. Y es que ni cantan bien, ni tocan, ¿y qué mas da cuando entretienen tan bien? Nosotros dimos así por finalizada esta novena edición del Low y fuimos todo el camino hasta el hotel tarareando eso de El tete está en la parra, solo quiere cantar…… Vete a tu Casa,….

Fotos: JavierPhotoRosa para el LOW Festival Oficial.