The Troll Hunter (André Øvredal, Noruega) Especial SITGES 2011

De Escandinavia nos llega este mockumentary (falso documental) sobre un equipo de cine que busca la leyenda de los troll en los apartados bosques noruegos, que seguirán las andanzas de un cazador de trolls profesional contratado por el gobierno, que guarda en secreto la existencia de estos seres. También conocida como Trolljegeren, es una nueva muestra de cómo el lenguaje televisivo del reality está poniéndose de moda en los cines cuyo objetivo es dotar de mayor credibilidad a la historia y que la audiencia tenga esa sensación de telerealidad que tan bien asimila en casa. He aquí el motivo por el que esta película es un completo fracaso; su tremenda incapacidad de hacer verosimil lo que sucede ante las cámaras, principalmente por culpa de los actores protagonistas, más preocupados de poner cara de estreñimiento que de meterse en su papel, unido a un guión tosco, que fuerza sobremanera las situaciones o ciertos diálogos entre el grupo de rodaje que sonroja un poco. Tampoco ayuda el montaje, que en todo momento intenta dar la sensación de improvisación y curiosamente, consigue el efecto contrario, todo parece artificial, empezando por los innecesarias tomas falsas que de vez en cuando nos muestran para reforzar la sensación de realidad.

Como contraprestación, los efectos digitales están bastante conseguidos y son, con diferencia, lo más realista de la película y lo que hace que merezca la pena su visionado ya que dota a la imagen de una credibilidad que ni los actores ni sus forzosos malos planos consiguen, lo que unido al tembleque de la steadycam consigue un par de escenas cargadas de adrenalina por las que ya de por si merece la pena. No me extrañaría que ganase el festival de Sitges 2011 por estos momentos, sobre todo teniendo en cuenta que el año pasado la vencedora, Rare exports: A Christmas tale, también escandinava, era mucho más ridícula.

Pero centrándonos más en la historia, hay un par de momentos que verdaderamente funcionan, junto a un par de elementos de comedia bien dosificados (como por ejemplo que los trolls persigan a los cristianos, motivo por el que ninguno del equipo de rodaje tiene que serlo) consiguen que ver The Troll Hunter sea una experiencia más entretenida de lo que en un principio he podido sugerir.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/ 10