Recomendamos… La Noche más Oscura (Zero Dark Thirty, Kathryn Bigelow): Héroes en la sombra

No hay nada tan poderoso como la realidad y las palabras provenientes de la misma; nada más poderoso que el reclamo de nuestra empatía ante una desgracia humana (con lo que ello implica). Basta con escuchar los primeros minutos de Zero Dark Thirty para entrar de lleno en la historia que te van a contar en los aproximadamente 155 minutos restantes.

La dirección de Bigelow es magnífica. Así de tajante sí. Y es que ella misma se lo ha ‘guisado’ y yo, como degustadora del buen cine, le otorgo (y me veo en la obligación de hacerlo) a esta directora el acreditativo mencionado.

La historia, plasmada en un fastuoso guión original de la mano de Mark Boal (guionista de la antecesora película bélica de Bigelow, En Tierra Hostil, por la cual logró la estatuilla de la Academia), es un riesgo que Kathryn Bigelow ha superado con creces. Hablar del 11-S y de la captura de su máximo ejecutor no es tema para tratar a la ligera ni para pecar de posicionamientos, clichés, heroiscismos en forma de hipérbole o sentimentalismos extremos de una situación que ya lo es per sé.

Dejando a un lado los conflictos que se han generado alrededor de la cinta y sin entrar en enjuiciamientos que no me corresponden más allá de mi papel como espectadora de la película, aunque sin banalizar el tema representado, la cinta hace acopio de una historia real y se cuenta haciendo uso de una narrativa a medio camino entre documental y ficción sin dejar a un lado ni la delicadeza del asunto ni el realismo que implican los términos representados.

Una siempre auténtica y sublime Jessica Chastain (una actriz cuya elección de papeles y la interpretación de los mismos nunca pasan desapercibidos) se pone en la piel de la protagonista del film, Maya, una agente de la CIA que lleva diez años detrás de Osama Bin Laden y cuyo único objetivo no es otro que el de su captura. De hecho, a lo largo de todo el metraje nada se conocerá de Maya o del resto de los personajes más allá de su implicación en la operación que llevan a cabo, secretismo no por capricho, sino por otorgarle al film un mayor realismo, tal y como les correspondería llevar a cabo en la vida real a ojos del ciudadano de a pie.

A lo largo de todo el film no sólo se demuestra el empeño por lograr dicha captura, sino la dificultad que acarrea conseguir el objetivo moviéndose en el terreno de la ley; punto en el cual nos hacen preguntarnos en más de una ocasión si el fin justifica los medios. En este caso el fin es demasiado importante como para que dicha coyuntura se rompa con facilidad y a veces el impulso humano es el que nos da la solución.

Una vez se halla la forma hay que seguir adelante, y es la confianza y la creencia en el ser humano la que hará que se ejecute la operación. Una operación que es contada de inicio a fin y que se narra en la última hora de metraje, una última hora que deja sin palabras. Llegados hasta aquí sólo puedes permanecer pegado al asiento (porque el magnetismo que desprende te obligará a ello), mirar, escuchar y esperar ese desenlace ansiado. Con sutiles toques de humor incluidos, una energía única, una ambientación que encoge el estómago y una elaborada puesta en escena digna de un merecido galardón, la ejecución de unos héroes que permanecen en la sombra para el resto del mundo, es contada no sólo eficazmente, sino con la suficiente fuerza como para obligarte a no parpadear y creerte sumido en la propia operación cual militar en Pakistán.

Todos conocemos el final. Un final que, como refleja la protagonista, supone también el término de una etapa, el logro de un trabajo de una década de duración. Tal esfuerzo lleva consigo satisfacción y sobre todo ligereza, la que se siente cuando te quitas una pesada carga de encima. No es felicidad la que acompaña a esta captura, pues no hay felicidad en otra muerte que no repara el daño causado, el poso que se queda es de tranquilidad, el de poder respirar y comenzar una nueva etapa, viviendo con lo que fue, y aprendiendo a llevarlo con nosotros en nuestro camino a lo que será.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10