Oh, Capitán, mi Capitán…

La línea que separa una muy buena película, de una gran película, es tan fina como la que separa el amor del odio entre dos personas. Capitán Phillips está entre las primeras. Tiene un metraje de 135 minutos, pero si hubiera durado 5 menos (o por ahí), la película pasaría a ese otro nivel de valoración. La pega reside en ese arranque ramplón, de telenovela barata, que no pega con lo que viene después. Tampoco afecta mucho, ni jode la película, pero es como esa zona del espejo que se queda con vaho al salir de la ducha y que te obliga a hacer piruetas a la hora de peinarte o lavarte los dientes. Conclusión: Capitán Phillips es una muy buena película.

Richard Phillips es el capitán de uno de esos barcos que trasladan mercancías de un lado para otro, y que en sus rutas deben circular en paralelo a lo largo de las costas de África, jugándose la vida ante posibles ataques de grupos de somalíes, que portan armas y ganas de sacarse un buen botín secuestrando a las tripulaciones que vayan a bordo. Les da igual de donde sean, a lo que se dediquen, o que sean aguas internacionales. Consideran que esa zona es de ellos, y todo el que pase por allí debe pagar un “peaje” por atreverse a cruzar su “territorio”. Richard Phillips es el capitán del carguero Maersk Alabama, que fue asaltado en 2009, rompiendo una racha de dos siglos sin que un barco estadounidense fuera secuestrado.

El guión de Bill Ray (guionista del biopic de Frank Sinatra que prepara Martin Scorsese), a partir del libro del propio Phillips, narra con buen ritmo y firmeza todos los acontecimientos, manteniendo la tensión y el suspense en toda la película. Algo admirable (y necesario) cuando ya sabemos cómo va a acabar la aventura. A esto hay que sumarle la dirección de Paul Greengrass, capaz de imprimirle el ritmo adecuado en cada tramo de la ruta, subiendo o bajando marchas en función de las necesidades del guión. Es un director que trabaja sobre todo películas de acción, que no acaba de llegar al género. Gran entendimiento entre ambos pilares de la película.

El tercer pilar de esta odisea, son las interpretaciones. Muy meritorio el trabajo de Barkhad Abdi, que no es actor, pero que se echa a las espaldas la mitad de la película como si tuviera una gran filmografía detrás. Tanto es así, que los académicos de Hollywood le ha premiado con una nominación al Oscar como mejor actor secundario (allí no se estila eso de “actor revelación”). Que lo gane es otra historia, porque compite con algún que otro peso pesado. Por el contrario, los académicos no han nominado a Tom Hanks. No creo que le importe, debido su currículum y a que el de mejor actor va a ser otro gran combate este año (este año los oscar a mejores actores van a estar muy reñidos). Tampoco creo que esperara estar nominado, porque está muy bien, pero no está de Oscar.

Resumiendo, Capitán Phillips es una muy buena película, que te mantiene en vilo durante más de dos horas, sin salir de un barco carguero y de un bote salvavidas. Sin salir del océano, en definitiva. Se la acusa de que no profundiza en el tema de las desigualdades, que no explica, que como siempre los blancos (y encima estadounidenses) son muy buenos y los negros son muy malos. Me hago cargo, y entiendo la queja, pero considero que no es imprescindible para la historia. Ese es otro debate que puede ser tratado aquí o no, allá cada cual, pero que no es obligatorio tratarlo.

Capitán Phillips tiene calidad suficiente para ganar, pero dudo que se lleve el Oscar. Puede que haya películas mejores que esta en la cosecha de este año. Las hay. Puede que fuera favorita si hubiera una cosecha más floja. Que las ha habido. Pero ha llegado en mal momento. Por lo menos le quedará el consuelo de haber llegado a buen puerto tras una difícil travesía.

 PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7.5/10