EXIT THROUGH THE GIFT SHOP (Banksy, 2010)

Imagina una ciudad donde el graffiti no fuera ilegal, una ciudad en donde todo el mundo pudiera dibujar donde quisiera. Donde cada calle estuviera pintada de un millón de colores y frases cortas. Donde esperar el autobús no fuera nunca aburrido. Una ciudad que fuese como una fiesta donde todo el mundo estuviera invitado, no sólo los agentes del estado y los barones de grandes negocios. Imagina una ciudad así y deja de apoyarte en la pared, está recién pintada.

Banksy.

Así reza uno de los graffiti del autor inglés, a quien nadie parece conocer personalmente, pero cuya obra tiene un alcance mediático extraordinario. Idolatrado por las masas y buscado por las fuerzas de la ley de más de un país, él sigue haciendo de las suyas, y este documental es una prueba de ello.

Exit Through the Gift Shop es un claro ejemplo de documental (o mokumental, ya que lo que aparece en la cinta se supone real) que, gracias a su nominación a los Oscar en 2010, a los Bafta 2011 y hasta 20 nominaciones más en distintos festivales, ha llegado a un público más numeroso y ha logrado tener una gran difusión. A estas nominaciones se le suma lo controvertido de la obra de Banksy, su director, quien ha conseguido repartir su legado por todo el mundo y en lugares tan problemáticos como el muro de Cisjordania.

El titulo “Salida por la tienda de regalos” ya nos presagia que la trama se revuelve en torno al arte, como si de un museo se tratara, donde siempre se sale al exterior por la inevitable tienda de regalos. El concepto de arte en mayúsculas, el arte que se expone en los museos y galerías en contraposición con la calle, al otro lado de la salida, en donde Banksy y otros muchos “street artists” encuentran su espacio de expresión.

Thierry Guetta, principal protagonista de este documental, cámara en mano, desvela todos los trucos y técnicas del “street art” y los artistas más conocidos en diferentes países, como Space Invider o Shepard Fairey (muy conocido por su graffiti de Obama), entre otros y como, rozando la ilegalidad, utilizan las calles de las grandes urbes como lienzos para plasmar su arte.

Pero Thierry desea conocer y entrevistar al más aclamado de los artistas y se obsesiona con la idea de conocer a Banksy, se interesa por averiguar quién es y se pone en contacto con él. Ya en su estudio, siempre cubierto con una capucha, irreconocible y con la voz metalizada, nos habla de su trayectoria artística, de sus ideas y sus proyectos más inmediatos.

Tras esa primera parte (más introductoria), se va desvelando que el verdadero protagonista de esta cinta es el cámara, Thierry, quien se hace llamar Mr. Brainwash.

A modo de narrador, y contando las hazañas de otros se va forjando la suya propia, con interminables horas de cintas, grabador obsesivo-compulsivo, que deja a su mujer e hijos para irse de tournée con los artistas y así poder grabar hasta la saciedad.

En esta segunda parte se empiezan a tejer otras cuestiones más filosóficas acerca del concepto del arte, de qué es en realidad y qué lo diferencia de lo que no lo es, si el artista se hace con sus propias vivencias o si por el contrario nace siendo artista; el arte como concepto de negocio de compra-venta de obras y los precios de éstas, que se disparan cuando un determinado artista recibe muy buenas críticas de los “entendidos” en la materia o de personajes famosos, y por último el contraste entre pensamiento artístico “out of the box” innovador y original en contraposición a la enfermedad mental del obsesivo compulsivo.

Grabado cámara al hombro, de noche, filmando escenas ilegales que dañan el mobiliario urbano, distorsionando rostros y voces, (muchos de los artistas son personal non grato para la policía). Los artistas no posan, hacen lo que normalmente harían siguiendo con su ritual nocturno de creación.

A destacar el hecho de poder ser testigos fieles de cómo se organiza una exposición de éste tipo y como los “entendidos en arte” o algún que otro famoso se deja caer con el posible resultado de que se disparen los precios de las obras, dejando a un lado lo hermosas u originales que puedan ser.

Como el propio Banksy admite, la cinta empieza siendo un documental que Thierry quiere hacer sobre los artistas y sobre él mismo como uno de los más sobresalientes, pero acaba siendo un documental acerca del propio Thierry porque lo considera más interesante incluso que él.

Y así es; es el Ignatius Reilly del graffiti, a veces patético a la vez que fascinante; Mr Brainwash y su forma de ver la vida con comportamientos delirantes, nos dejan boquiabiertos.

Interesantísima y recomendable cinta, no sólo al público entendido o relacionado con el arte sino a todo aquel que quiera ver cómo se puede cruzar el límite de lo razonable y la locura y aún así salir airoso.

La figura de Banksy es como Robin Hood pero al revés: pinta para los pobres para que lo compren los ricos. Por otra parte, Mr Brainwash es, simplemente, un tipo genial.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10