Estrenos… Frances Ha

La esencia de Frances Ha se resume en una frase que en un momento de la historia una desconocida dice a la protagonista… Algo así como: “es curioso, pareces más mayor de lo que eres… pero más inmadura”. Así es también el envoltorio en que se presenta este largometraje: estética envejecida, en blanco y negro… pero con un fondo fresco y en cierto modo naif. Un fondo que hay que agradecer casi por completo a Greta Gerwig, la actriz que encarna a un personaje tan único y arrollador como el de Frances Halliday.

 

Cualquiera que haya indagado un poco en la breve pero intensa historia del cine destacará sobre esta película la evidente estética Nouvelle Vague, con fondo musical francés y con un desastroso viaje fugaz a París incluido. Pero no quiero ir más allá. No quiero comparar a su director Noah Baumbach con Truffaut o Godard…

 

En Frances Ha intuyo una vitalidad diferente, evidentemente contemporánea. Baumbach muestra la realidad, una realidad particular, pero no el desconsuelo individual, ni tampoco social… No es una película moralista, sino un canto a la ciega juventud, que gracias a la venda que le tapa los ojos, consigue salir adelante (porque si realmente viera venir las consecuencias de sus decisiones no sería capaz de dar ni un solo paso más). Quizá por eso no me atreva a incluirla en un estilo que ya tuvo su momento en una etapa desconcertante marcada en sus inicios por la posguerra, que ni por asomo -toquemos madera-, se parece a la que le toca vivir a la generación de la protagonista.

 

Frances Halliday es perfectamente imperfecta, como la vida misma… Quiere llegar a lo más alto , o al menos a una estabilidad digna, como bailarina, pero jamás la vemos hacer gala de su ‘talento artístico’. Sí de su esfuerzo y de su pasión. No es la típica historia de superación. No hay sangre, sudor ni lágrimas. Frances se toma sus limitaciones -las mismas que cualquiera podría tener-, de forma positiva. Es la actitud que toma ante la vida. Una suerte… porque si ella se parase a analizar su existencia, del mismo modo que irremediablemente la analiza el espectador, seguramente no podría evitar echarse a llorar.

 

Contra todo pronóstico Frances consigue madurar y sobrellevar con una sonrisa una vida incompleta, como hacemos, o intentamos hacer, al fin y al cabo todos. Incompleta como el título de esta película, que sólo se entenderá al llegar el último plano de metraje.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS:8/10