Estrenos… “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” de Felix Herngren

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTA Y SE LARGÓ

No estuvo presente en la conferencia de Postdam quizá por falta de tiempo, pero antes de que se celebrara Allan Karlsson ya había tenido la oportunidad de intimar con Churchill, Truman y Stalin, por separado… por citar solo a unos pocos. Cambió el curso de la historia, dando, entre otras tantas cosas, la clave para hacer estallar la bomba atómica, con muchas menos ecuaciones -ninguna- de las que había necesitado Einstein para inventarla. Por cierto que después de aquello Allan llegó a pasar un tiempo en un campo de concentración del que escapó con la “ayuda” de una tal Herbert Einstein, al parecer el hermano tonto de Albert.

Allan, vivió, de una forma similar a la que lo hizo Forrest Gump, algunos de los acontecimientos más importantes del siglo XX, pero a diferencia de éste, no sólo trastocó con sus actos la cronología del imperio estadounidense, sino la del mundo entero… Para que os hagáis una idea, en su afán por explotar ‘cosas’ llegó hasta España y sin pretenderlo salvó la vida al mismísimo Franco.

De esta manera tan inverosímil tejió la vida de este personaje -ficticio- el escritor Jonas Jonasson y así la plasma Felix Herngren en la gran pantalla. Casualidad o causalidad, ha elegido el best seller sueco El abuelo que saltó por la ventana y se largó para dirigir su tercer largometraje, el primero en solitario -no cogía la batuta de una película desde hacía trece años, dirigió entonces en compañía de otros nombres Varannan vecka, un título que nos suena a ‘sueco’ en todos los sentidos aquí en España-.

Pero el nombre de Felix Herngren nos será mucho más familiar a partir de ahora por estos y otros lares  porque este film ha sido muy esperado no sólo en Suecia sino en diversas partes del globo terráqueo: la novela se ha publicado en unos 40 países, y según los últimos datos ha vendido más de seis millones de ejemplares. A Herngren le ha llegado un guión bien mascadito… poco ha podido cambiar el texto  para no defraudar a tan amplio número de lectores. Pero diré una cosa:sin duda esta película la disfrutarán más aquellos que no se hayan leído la novela que los que sí lo haya hecho, o al menos se dejarán sorprender de una manera más ingenua.

Aunque al principio le cueste arrancar, Herngren ha cuidado mucho el ritmo impuesto por la novela, tanto que lo hace bailable hasta para el más arrítmico, además utiliza el repaso que hace Jonasson por la historia del siglo XX a favor de la imagen emulando grandes fotografías como la de Muerte de un miliciano de Robert Capa o Almuerzo sobre un rascacielos.  Es decir que cuida también la estética, sin duda, pero no acabo de sacarle referentes cinematográficos, quizá sean tantos que entro en colapso… Algunos han aludido a Jean Pierre Jeunet, pero me temo que nada tiene que ver con él en cuanto a la forma, los personajes sí son excéntricos como los de Jeunet, pero están de sobra perfilados en el libro, no forman parte del imaginario del director, así que el mérito del resultado en este sentido se lo deben llevar los actores, en especial a Robert  Gustafsson que se mete en la piel de un centenario cuando a él le queda medio siglo para llegar a esa edad…

Para describir la cinta quizá me incline más por el humor británico plasmado por ejemplo en la última temporada de Blackadder o hacia algunos gags concretos de los Monty Pytton como el de How not to be Seen. Pero sin duda el símil fácil que cualquiera puede encontrar en el argumento es el que he mencionado al principio: Forrest Gump. Pues bien, tengo cuatro motivos para tirar por tierra también esta apreciación:

–      El  primero, que Allan Karlsson es un hombre simple, pero no tiene ningún tipo de deficiencia mental.

–      El segundo es que no cuenta su historia sentado en un banco, sino en pleno viaje, en movimiento constante, después de haberse escapado del asilo en que vivía el día en el que cumplía 100 años.

–      El tercero, que su ajetreado pasado se presenta a modo de píldoras a lo largo de la trama, no son la trama en sí misma como sí lo es en Forrest Gump. La de Allan  Karlsson es la historia de un hombre centenario que se ve envuelto en una trama criminal de la que saldrá muy pero que muy beneficiado.

–      Y el cuarto es que el trasfondo de Forrest Gump es más profundo, emotivo, invita de manera contundente a reflexión, y esta película está concebida solo y exclusivamente para disfrutar, para reír. No tiene moraleja. O quizá sea esa precisamente la moraleja…

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS :8/10