Estrenos… Django desencadenado de Quentin Tarantino

Django desencadenado es Tarantino en estado puro. No nos equivoquemos, si no eres seguidor del director, mejor que no pierdas el tiempo y ni te plantees empezar la película. Pero si te gustó Malditos Bastardos o Kill Bill prepárate para casi tres horas de humor y sangre a borbotones. El realizador vuelve a firmar un guión donde la violencia es tan exagerada que supera sus límites para caer en una parodia con tintes de seriedad. Permite arrancarnos una sonrisa sin provocar crisis de conciencia.

¡Sorpresa, sorpresa! Django es la historia de una venganza. Rodada como un western, de los que Tarantino es un apasionado (confesó que para valorar la compatibilidad con sus parejas les pone Río Bravo, su película favorita), nos cuenta la historia de Django (Jaime Foxx), un esclavo que es liberado por un cazarrecompensas alemán, King Schultz (Christoph Waltz, nominado al Oscar como mejor actor secundario por este papel del que ya se llevó el Globo de Oro hace escasos días). Schultz le necesita porque es el único que conoce a tres hermanos con una jugosa recompensa por sus cabezas. Cuando conoce la historia de como Django fue separado de su mujer, se compromete a ayudarle a encontrarla y a enseñarle las artes de la caza de forajidos.

Sólo Quentin Tarantino podía querer hacer un homenaje a los spaghetti western en pleno 2012 y lograr una película con muchas posibilidades de alzarse con el premio de la Academia a mejor film, si Lincoln o Argo se lo permiten. Desde un principio con letras de crédito rojo sobre una imagen de los grandes espacios del oeste americano hasta un final repleto de pólvora y pasando por malos, muy malos y buenos, muy buenos, el metraje respira esa trama de las pelis del oeste rodadas en Europa, a puro Sergio Leone.

Pero no confundamos homenaje con copia. Tarantino deja aquí su sello propio. ¿Un ejemplo? La sangre sale a raudales, la factura es más propia de serie B que de un gran estreno (precisamente la intención del director), él mismo hace un cameo y, entre muerte y muerte, las situaciones cómicas se aderezan con conversaciones absurdamente coherentes (no os perdáis la escena del Ku Kux Klan).

Si os gustan los westerns que una y otra vez ponen por las tardes y las pelis con el sello tarantines, no os perdáis Django.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8 / 10