Especial Día del Libro. “Hitchcock/Truffaut”: Con el cine en los talones

En un lugar de España, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía Paco. Así le llamaban su familia, amigos y profesores. A estos últimos, les quería u odiaba dependiendo del resultado del trimestre.

Así comenzaba un relato corto que escribí en 2005, con el nombre de Historia de un cinéfilo, para un concurso literario que se celebra en mi instituto todos los años coincidiendo con el Día del Libro. Era el último año de instituto, y quisimos presentar algo a modo de despedida. Mi relato resultó ganador, ex aqueo con uno escrito por Daniel Ventura, y el segundo puesto fue para José María Díaz. Los tres formábamos, junto a Rubén Madrid, una cuadrilla en aquellos años de Bachillerato, por lo que fue un éxito grupal. El dinero que gané en aquel premio lo gasté en comprar películas y algunos libros, y como por aquel entonces me empezaba a picar más en serio la cinefilia, entre los libros comprados se coló El cine según Hitchcock. La trascripción que François Truffaut hizo de la entrevista que le realizó años antes a Sir Alfred. Lo leí con interés, aunque sin saber por aquel entonces, que se trataba de un texto sagrado para muchos cineastas, una especie de Biblia pagana que había marcado la vida y obra de muchos directores. Todavía no sé si ha marcado la mía, pero ese libro siempre tendrá un lugar importante en mi memoria por estar conectado con aquel día.

Pero el libro sí tuvo su importancia en términos generales. En 1962 Hitchcock era una de las grandes figuras del cine, pero en Estados Unidos no terminaba de ser reconocido como lo era en Europa. El crítico y cineasta francés François Truffaut le propone una larga entrevista, el británico acepta y se reúnen en California, en un despachito de la Universal, durante varios días acompañados de una intérprete y un fotógrafo. De allí salieron 27 horas de entrevista a lo largo de 500 preguntas. Truffaut quería obtener un gran análisis de la filmografía de Hitchcock, de la mano del propio autor, y obtuvo algo mayor. Se volvía a Francia ni más ni menos que con la visión del maestro del suspense sobre todos los aspectos que confeccionan una película. Allí se encontraba la tramoya del estilo, los planos de la magia, la pura esencia hitchcockiana. Y aquello lo cambió todo. Quienes no le admiraban, le empezaron a ver con otros ojos. Y quienes le admiraban, pasaron a adorarle. Era la entrada triunfal de Hitchcock en el Olimpo.

El realizador Kent Jones coge el libro, y confecciona a partir de él un breve, pero interesante documental: Hitchcock/Truffaut. Interesante porque vemos el texto original, o parte de él, pero allí donde sólo leíamos, aquí oímos directamente en las voces de los interlocutores las preguntas y respuestas [en 1993 aparecieron las grabaciones en una caja de cartón olvidada en la Cinémathèque Française]; donde veíamos ristras de fotogramas, aquí vemos las secuencias de las películas. Algo que indica que se han movido muy bien en la producción, y es de agradecer.

No es el único valor añadido que Jones aporta al libro. El documental reúne a una serie de cineastas actuales que cuentan cómo leyeron el libro y cómo les cambió, y además, dan su opinión sobre algunos aspectos del cine de Hitchcock. Por el metraje pasan Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, David Fincher, Wes Anderson, Richard Linklater, u Olivier Assayas, entre otros muchos. Directores de diferentes épocas y estilos que aportan bastante, porque es en esa diversidad donde se aprecia mejor el impacto y la influencia de aquella entrevista, que supongo que era uno de los objetivos.

Y también tiene bonus track. El narrador nos cuenta lo que pasó después de aquella entrevista, y cómo fue la amistad que surgió entre Hitchcock y Truffaut, mostrando parte de las cartas que se enviaron, comentándose ideas, trabajos, y dándose consejos.

Es con todos estos añadidos, con los que la adaptación del libro al cine, queda superada con muy buena nota, porque consiguen que el texto crezca y a su vez que la experiencia lectora y/o cinéfila aumente al ser más visual, más actual.

Nunca diremos que veáis una película en vez de leer su libro. Nunca diremos que leáis un libro en vez de ver su película. Todo es compatible y complementario. Todo suma. En este caso es igual. El visionado del documental puede realizarse sin la previa lectura del libro. Aunque la aventura será más completa leyendo primero uno, y viendo después el otro. Si además se ve alguna película de las mencionadas en el documental [tenía pendiente revisitar Vértigo, y ahora más], se logrará enriquecerla del todo.

Alicia cerró la puerta y se subió a su casa. Paco abrió el paraguas para dirigirse a la suya. En aquel momento era tan feliz que retiró el paraguas para que la lluvia mojara su cara, y empezó a pisar los charcos, cual protagonista de Cantando bajo la lluvia.

Y así acaba aquel relato.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10