Entrevista Crazyminds con… Bárbara Lennie y Lorenzo Balducci, dos actores predispuestos en ‘Stella Cadente’

Lluis Miñarro ha dado el paso a la ficción después de dirigir dos películas documentales, y después de permanecer prácticamente dos décadas en el lado de la producción. El resultado es Stella Cadente una apuesta curiosa que abarca la breve pero intensa estancia de Amadeo de Saboya como rey de nuestro país, un papel que Álex Brendemühl ha interiorizado y exteriorizado perfectamente. La puesta en escena nos sorprende y nos ha generado mucha curiosidad, pero antes de acudir al ‘creador’ para resolver dudas, hemos querido charlar con dos de las piezas fundamentales del puzle que ha compuesto el cineasta: una es la reina María Victoria, interpretada por Bárbara Lennie y la otra, el asistente del rey, a quien da vida el italiano Lorenzo Balducci.

Bárbara empieza dándonos buenas pistas de cómo es Miñarro batuta en mano… “No es un director convencional, no es un director de actores, es un director hedonista, es un director que te hace participar en algo que él está creando para los sentidos, para disfrutar, para el placer”. Stella Cadente es una película difícil de plasmar sobre un papel, por eso nos preguntamos si ellos imaginaban semejante resultado después de leer el guión… “Es que si tu conoces a Lluis te puedes imaginar cuál puede ser el resultado”, nos dice Lorenzo entre risas,la idea de Lluis es muy similar a cómo Lluis se presenta, con esa energía tan positiva. La película tiene mucho color, ésa es una de las cosas con las que puedes identificarle, con su color, con su forma de vestir… Tiene una forma muy sencilla de contar cosas muy complicadas”.

Nos cuenta Bárbara que “en el guión no estaban en palabras las imágenes, las músicas que son fundamentales en la narración…esas cosas un poco kitsch que tiene” el film. Reconoce la actriz que “ha sido una de las películas más sorprendentes” que ha hecho porque “ha sido un rodaje muy libre en todos los sentidos: muy inesperado, muy de estar predispuesto a jugar a lo que él proponía (…). Ha dejado mucho espacio para ver qué pasaba y eso es muy curioso. Como actor tienes que estar predispuesto, no a todos los actores les apetece entrar en eso y les apetece esa cosa de, bueno, salto ahí, a ver qué pasa”.

En ese sentido Lorenzo Balducci ha sido, sin duda, uno de los más valientes. A él le ha tocado interpretar una de las escenas más complicadas… que tampoco estaba en un principio escrita en el guión: una escena ‘dendrophílica’… de sexo con un melón concretamente. “Me pilló un poco desprevenido, pero bueno quería hacerla. Me lo pensé así como treinta segundos… él me preguntó que si quería utilizar un doble o intentar otras cosas para que yo no tuviera que hacerla”, confiesa el actor, “digamos que cuando Lluis me lo dijo yo pensé: esto sólo me puede pasar hoy y ahora y es algo muy especial y tengo que hacerlo, porque no tendré otra oportunidad”. Dice Lorenzo que no le gusta “estar con el freno puesto, como actor me parece también una falta de respeto al director y al proyecto”.

Lluis Miñarro necesitaba para este proyecto actores entregados y Bárbara Lennie, además de serlo tenía bastante experiencia como ‘reina’, sin ir más lejos, es Juana de Portugal en la serie Isabel. “La realeza me llama, es curioso”, bromea Bárbara. “De María Victoria dal Pozzose sabe muy poco en realidad” asegura, “parece que era una mujer muy generosa, que llegó a España intentando desarrollar de alguna manera proyectos sociales con las monjas, con los niños, pero igual que Amadeo no pudo hacer ni la mitad de lo que pretendía (…). He trabajado el personaje como los trabajo habitualmente, lo que pasa es que el entorno era tan particular que eso varía inevitablemente tu manera de estar ahí”.

Para Lorenzo Balducci, ha sido algo más complicado: es su primera experiencia en castellano, pero no con un director español. Este actor italiano ya había trabajado bajo las órdenes de Carlos Saura, como protagonista, ni más ni menos, de Io, Don Giovanni. Gracias a este papel, nos cuenta, Lluis se puso en contacto con él, “vio la película de Saura y vio que la imagen de Don Giovanni era bastante similar, el tema del sexo también, sale en las dos películas, aunque aquí sea de otra forma que va un poco más allá…”. Pero las diferencias entre ambas producciones, a pesar de ser las dos películas de época, son enormes. Para empezar, nos dice Lorenzo “la película de Lluis la rodamos en tres semanas, la de Saura en más de mes y medio y con un año y medio de parón, así que fue raro… pero aquí se formó una familia de una forma muy rápida, muy sencilla”.

Dice el actor que disfruta más en producciones más artesanales”, como ésta, porque cuando el equipo aumenta, “te sientes como en una academia, es como un examen… lo disfrutas, pero no estás relajado, y eso es bueno también, porque para mí un actor no tiene que estar relajado en el rodaje, no es una fiesta… cómodo sí tiene que estar”. Y parece que, a juzgar por las palabras de ambos, eso es algo que Lluis ha conseguido, que sus actores se sientan cómodos a pesar de sus ‘curiosas’ propuestas.

 

Ahora falta poner la cinta a prueba ante el público. Lorenzo confiesa que “es el tipo de cine que me gusta ver como espectador (…), no respeta las reglas convencionales del cine y digamos que el código que Lluis utilizó para contar esta historia es un pretexto para contar otras cosas que tienen que ver con la humanidad de la gente. Mezcla lo histórico con el sexo, el morbo, con esta decadencia que resulta también cómica”. Bárbara por su parte quiere ser optimista, pero admite que “es una apuesta muy particular y o te apetece como espectador entrar en ella o a veces te puede expulsar. Pero eso es una elección de Lluis, creo que muy consciente”.

La respuesta a si es una elección consciente o no, nos la ha dado el propio Lluis Miñarro. Pronto os mostraremos en Crazyminds la entrevista completa con este singular cinesta.