CACHÉ (Michael Haneke, 2005)

La película Caché es parte de la gran filmografía del gran Michael Haneke. La película narra la historia de Georges y Anne (Daniel Auteil y Juliette Binoche), los que descubren un buen día que alguien les están vigilando y enviándoles grabaciones sobre su día a día (entradas y salidas de su casa, visitas a familiares, etc…). Este suceso alterala vida de los protagonistas cada vez más, e intentarán averiguar por todos los medios quien o quienes son los responsables de los videos anónimos.

El film juega con el espectador. En cada plano somos partícipes directos de la obra de Haneke, donde debemos reflexionar sobre los ejes en los que gira la trama que nos plantea el director, desde la manipulación de los medios de comunicación (predica con el ejemplo del pasado del protagonista Georges que luego desdice, de manera que el argumento no termina de quedar claro ni siquiera al final) hasta la violencia racista (nos presenta personajes conflictivos de distintas etnias a los que el protagonista se enfrentará para demostrarse a si mismo lo equivocado que está respecto a estos personajes).

Sin embargo, quizás en segundo plano, en el film siguen latiendo de fondo los temas principales y que más inquietan a Haneke, como es principalmente el problema de la violencia en nuestra cultura, donde esta vez el director sí nos permite ver de forma explícita (en la mayoría de sus films juega con efectos sonoros o con el fuera de campo para contarnos un acontecimiento violento). Otro de los conflictos que aparecen constantemente en su filmografía son los conflictos entre las diferentes clases sociales en los que extrema a cada una de ellas.

Haneke, caracterizado por sus largos planos, no nos deja indiferente en la realización, con un espléndido montaje interno (planos largos donde la acción sucede delante de la cámara, uno de los pocos que demuestra que sabe lo que es el cine y el arte en sí).

Algunos critican este afán por rodar planos tan largos (calificando sus películas con esa absurda palabra: lenta), sin embargo es algo por lo que dar las gracias, el cine de Haneke es el que es debido, entre otras cosas, a su pausa narrativa.

La película está probablemente entre sus más destacadas (bien destacada a mi juicio), por esa trama que se le propone al espectador que se resume con una pregunta: ¿quién manda los videos a la familia? La respuesta probablemente no la encontréis  en la cinta, ni pensando en exceso en la película, sino en quién está viéndola, quienes son los espectadores de este espectáculo artístico.

Haneke, licenciado en psicología, juega su papel de una forma diferente a lo que solemos estar acostumbrados y con Caché responde a la pregunta ¿qué es el cine? La respuesta clara y contundente sólo es una: ficción.