UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA – UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA
Es increíble la difusión que puede alcanzar un bandcamp cuando contiene talento. Así fue el comienzo de UMO, cuando el neozelandés afincado en Portland, Ruban Nielson, publicó en un blog a finales del 2010 el que sería su tarjeta de presentación Ffunny Ffrends. Éste corrió como la pólvora, inmediatamente comenzaron a lloverle las propuestas y, en junio de 2011, lanzaban el primer álbum que lleva el mismo nombre de la banda, Unknown Mortal Orchestra (Fat Possum). Con una fórmula que parte de un característico sonido lo-fi, con el que está producido todo el disco, y que aglutina un ritmo casi se diría que hip-hop que se queda clavado en la mente, al que se le suman guitarras de una sencillez optimista y voz esencialmente pop, Nielson encontró una respuesta más que inesperada a su anónimo intento de presentar este primer hit.
La banda, además de Nielson (Mint Chicks), cuenta con la presencia de dos estadounidenses, el productor Jack Portrait al bajo y un jovencísimo prodigio de la batería, Julien Ehrlich. El caso de UMO resulta de lo más alentador, partiendo de un saturado sonido con marcadas bases, bajo y batería llevan el grueso del cuerpo para después deslizar sutiles riffs y punteos de guitarras, nos llegan a hacer ver los dorados 60´s y 70´s, y cuán grande es el legado que nos dejan. De hecho, ellos mismos se atribuyen influencias de Captain Beefheart, Sly Zone y RZA. Sin duda, los ritmos funk con toques psicodélicos e incluso garajeros se pueden encontrar a lo largo del disco.
Al seguir ahondando en este álbum nos van llegando a la cabeza influencias de épocas pasadas, como en el tema Biocycle, con una base de batería seca que nos recuerda al mismísimo Ringo, acompañada esta vez de un bajo un poco más notable que en el primer tema. Pero es que los paralelismos psicodélicos se acentúan en el siguiente tema, Thought Ballune, para seguir a la divertida introducción de Jello and Juggernauts que nos traslada a sonidos que se acercan a Zappa o King Crimson, con unas cadencias en las guitarras muy nostálgicas. Mención aparte para un gran tema, How can u luv me, abreviado título (costumbre que iniciara Slade) que nos sumerge de lleno en un sonido al más puro estilo Jimi Hendrix Experience.
Cambio de registro en Nerve damage, que comienza haciendo un gracioso juego sólo con guitarra y un talkbox que, de repente, se convierte en un tema garajero con tintes de surf-guitar que remata de la misma manera que comienza. Muy recomendables Little Blu House y Strangers are strange. Esta última parece haber sido tocada en sus arreglos por David Bowie. Acaba el disco, y casi no te has enterado, con Boy Witch que arranca a lo jungle-pop (con los sonidos de la jungla, por supuesto) con guitarras Dick Dale y se convierte en suavidad pura propia de Beach Boys en Pet Sounds, para terminar tal como empezó.
Lo cierto es que no lo podréis escuchar sólo una vez, a pesar de la breve duración del álbum hay temas que os pedirán que los escuchéis de nuevo varias veces. Un grupo a tener en cuenta, que se va a ver en lo más destacable del 2011 sin lugar a dudas, por su personalidad y autenticidad que se combinan con un halo retrógrado (para bien) en sus esquemas y en su producción que nos recuerda aquellos sonidos que tanto adoramos.
PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10
























[...] vídeo de Unknown Mortal Orchestra para su canción Nerve Damage, extraída de su reciente álbum. Después de su trama de espionaje freak, ahora se lanzan a los ambientes siniestros y oscuros. [...]